Nos sumergimos en un libro de cuentos fantásticos cuando leemos un storytelling de esos que te dejan alucinando, una invisible nostalgia y con una abertura en tu mente para un siguiente capítulo. ¿Les ha pasado? Un capítulo que anhelas que sea tan aventurado como el primero.

A Nosotros bastantes veces, aún tenemos esos recuerdos frescos, tal y como una pintura recién pintada. Muy bien lo expone Elia Guardiola: contamos historias para no olvidar quienes somos en realidad.

Y pues quien no se le ha estrujado el corazón al oír una buena historia de esas que nos relataban los abuelitos.

Contar una buena historia no es tan mágico y efímero como: “Genio concédeme un Storytelling”. Esto realmente tiene su método.

Es por eso que queremos compartir con ustedes cuatro consejos infalibles que debes tomar en cuenta antes de contar la grandiosa historia que está detrás de tu negocio:

1) Jamás pidas permiso para contar una historia: Por experiencia propia tocar la puerta a un cliente con esa frase puede generar ruido, de hecho puede causarle indiferencia y darte un portazo “arranca nariz”. ¿Es lo que deseas?

Evita esto. Con este ejemplo te ilustraremos, en vez de decir “¿Puedo contar una historia?” se escuchará mejor “La semana pasada estaba viendo un comercial que me pareció bastante interesante…” y por allí te vas.

2) La palabra prohibida “Historia”: te explico por qué. Muchas personas al escuchar esta palabra se ponen como los gatos cuando están enfurecidos, cruzan sus manos y piensan: “Aquí viene con otro cuento”, lo toman como una tontería.

Esto debes preguntártelo de entrada: ¿Quieres que te tomen en serio o que crean que eres un payaso del montón? Sé natural y que las palabras fluyan a través de ti.

3) No cuentes el final: Dejemos esto para las películas y series que vemos en Netflix. Para las redes sociales, blogs o cuando te presentes ante un público, necesitas enganchar, y el tiempo es tan limitado que en cuestión de segundos puedes quedar en el olvido. ¿Cómo rayos quieres impactar si cuentas el final? No sabotees tu historia, de seguro es cautivante.

4) Objetivos de la historia: Cada texto que escribes debe tener un motivo, una razón y tú historia no se escapa de esto. Aquí tienes que responder estas preguntas: ¿Qué estás buscando? ¿Qué deseas conseguir? Ventas, visibilidad, empatizar, entre otros.

Con estos consejos ya estás listo para tomar papel y lápiz y comenzar tu historia.

DESCUBRE LA HISTORIA QUE LLEVAS EN TU INTERIOR.

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